La ordenación normativa de las actividades aéreas de lucha contra incendios y búsqueda y salvamento


El próximo 1 de junio entrará en vigor el Real Decreto 750/2014, de 5 de septiembre, por el que se  regulan las actividades aéreas de lucha contra incendios y búsqueda y salvamento y se establecen los requisitos en materia de aeronavegabilidad y licencias para otras actividades aeronáuticas. Tiene por objeto la regulación de las actividades aéreas de lucha contra incendios[1]  y búsqueda y salvamento[2], así como establecer su aplicación, únicamente en materia de aeronavegabilidad y licencias de la tripulación de vuelo, a las actividades de aduana, policía y servicios de guardacostas, si bien la normación de la operación de aeronaves destinadas a estas últimas actividades queda reservada al organismo público encargado de la prestación de estos servicios. 

La reglamentación de las actividades aéreas de lucha contra incendios y búsqueda y salvamento aprobada por este Real Decreto (RD), se desarrolla de forma exhaustiva a lo largo de sus cuatro Anexos, que siguen un patrón muy similar al resto de la normativa técnica emanada de la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA). Las normas que integran los cuatro Anexos resultan de aplicación al diseño, producción y mantenimiento de productos, componentes y equipos aeronáuticos, así como al personal de vuelo y a las organizaciones y personal que intervienen en dichos diseños, en la explotación de aeronaves y en las operaciones aéreas que son objeto de esta norma, siempre que se realicen en España. 

El Anexo I  recoge las normas sobre aeronavegabilidad.

El Anexo II, titulado “Normas de autorización de  pilotos”, nos remite a lo dispuesto en el Reglamento (CE) nº 216/2008, de 20 defebrero, sobre normas comunes en el ámbito de la aviación civil y por el que se crea una Agencia Europea de Seguridad Aérea, para determinar los requisitos que deben reunir los pilotos que operen aeronaves destinadas a actividades de lucha contra incendios, búsqueda y salvamento, aduanas, policía, servicios de guardacostas y otros similares.  En este sentido, los pilotos deben estar en posesión de un certificado médico aeronáutico y de una licencia apropiados para el tipo de operación que van a desarrollar, y que obtendrán una vez evaluada su condición psicofísica, los conocimientos teóricos, las aptitudes prácticas y la competencia lingüística, de conformidad con lo previsto en el Anexo III del citado Reglamento. 

En el Anexo III se establecen las “normas de organización para las operaciones aéreas.” En él se disponen los requisitos que debe reunir el operador que realice actividades aéreas de lucha contra incendios y de búsqueda y salvamento, así como las responsabilidades que le conciernen en cuanto a su personal operativo, personal de vuelo, solicitud y mantenimiento del COE (Certificado de Operador Especial), Manual de Operaciones (MO)[3], documentación de a bordo, instalaciones… etc. 

El Anexo IV precisa las “normas para las operaciones aéreas”, desarrollando las obligaciones y competencias del personal operativo y de la tripulación de vuelo y los procedimientos operativos.

De conformidad con el art. 4 del RD estas normas son aplicables, en su integridad, a las actividades aéreas de lucha contra incendios y de búsqueda  y salvamento, mientras que a las actividades aéreas de policía, aduana, guardacostas y otras similares, tan sólo estarán sujetas a las previsiones de los Anexos I y II, en materia de aeronavegabilidad y licencias de la tripulación de vuelo. Asimismo, el art. 5 del RD confiere a la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA), las siguientes competencias para verificar el cumplimiento y mantenimiento de los requisitos exigidos:

  • Conceder los certificados y autorizaciones establecidas, así como su revisión, renovación o revalidación.
  • Realizar las actuaciones inspectoras de supervisión para verificar el cumplimiento de los requisitos para obtener, conservar y revisar, renovar o revalidar los certificados y autorizaciones.
  • Realizar las actuaciones inspectoras de control normativo para verificar el mantenimiento de los requisitos establecidos.

Además, tal como prevé la Disposición final tercera del RD, corresponde a la Dirección de la AESA la adopción, mediante resolución publicada en el BOE, de los Medios Aceptables de Cumplimiento (AMC) y el Material Orientativo (GM) para la acreditación de los requisitos exigidos en el mismo, pudiendo aceptar las especificaciones y documentación orientativa dictada por la EASA a los efectos de aplicación de estas normas. Hasta el momento, la Directora de la AESA ha dictado en este sentido cinco resoluciones en fechas 17 de diciembre de 2014, 2 de febrero de 2015, 6 de marzo de 2015, y dos resoluciones más en fecha 29 de abril de 2015, la primera, sobre condiciones para la expedición de los certificados de aeronavegabilidad de las aeronaves con certificado de tipo EASA que realicen operación en exclusiva, y la segunda para aeronaves que realicen operación mixta

La Disposición final primera modifica los apartados 1 y 2 del art. 6 del Real Decreto 1762/2007, de 28 de diciembre, por el que se determinan los requisitos relativos a la lista maestra del equipo mínimo y la lista de equipo mínimo, exigidos a las aeronaves civiles dedicadas al transporte aéreo comercial y a los trabajos aéreos.[4]  En virtud de la Disposición final segunda, se ordena la inaplicación del RD 1684/2000, de 6 de octubre, por el que se establece la habilitación de piloto agroforestal, con respecto a las actividades de lucha contra incendios y a las licencias de los pilotos que realicen estas actividades aéreas. 

Régimen transitorio.

Los titulares de una habilitación de piloto agroforestal, incluida la habilitación agroforestal sólo incendios, que la mantengan en vigor a fecha 1 de junio de 2015, están exentos de realizar el entrenamiento inicial para la operación de extinción de incendios previsto en el apartado TAE.ORO.FC.LCI.210 del Anexo III. 

La letra g) del apartado TAE.ORO.FC.LCI.200 del Anexo III dispone cual debe ser la composición de la tripulación de vuelo en las operaciones de lanzamiento de agua y traslado de personal especialista en helicópteros de masa máxima de despegue superior a 4.000 kg, requiriendo la presencia de dos pilotos en la operación señalada. Pero a tenor de la Disposición transitoria tercera del RD, durante un plazo de tres años, a contar desde la fecha de publicación del mismo (18 de septiembre de 2014), se admite que la tripulación en estas operaciones incluya un piloto y un tripulante debidamente formado (no necesariamente piloto) que vuele en el puesto del copiloto. Expirado este plazo de tres años, la tripulación de este tipo de operaciones deberá ajustarse a las nuevas exigencias del Anexo III del RD.




[1] Las operaciones de lucha contra incendios comprenden las siguientes actividades (Anexo III – TAE.ORO.COE.101): a) observación y patrullaje; b) coordinación; c) lanzamiento de agua desde avión; d) lanzamiento de agua desde helicóptero; e) traslado de personal adicional especializado.


[2] Las operaciones de búsqueda y salvamento comprenden las siguientes actividades (Anexo III – TAE.ORO.COE.102): a) lanzamiento de objetos; b) búsqueda de personas, animales o cosas; c) rescate de personas, animales o cosas por una aeronave en tierra; d) rescate de personas, animales o cosas por una aeronave en el mar. 

[3] El 2 de febrero de 2015 se publicó en el BOE la Resolución de la Dirección de la AESA, de 26 de diciembre de 2014, por la que se comunica el proceso a seguir para la evaluación de los manuales de operaciones de los operadores afectados por la transición al Real Decreto 750/2014, de 5 de septiembre. 

[4] La nueva redacción es la siguiente:
«1. Obligatoriamente para cada aeronave destinada al transporte aéreo comercial y potestativamente para cada una de las destinadas a trabajos aéreos, el operador establecerá una lista de equipo mínimo (MEL) que deberá ser aprobada por la Agencia Estatal de Seguridad Aérea. Esta lista estará basada, y no será menos restrictiva, en la lista maestra de equipo mínimo (MMEL) que le corresponda aprobada o aceptada, en su caso, por la Agencia Estatal de Seguridad Aérea.
2. En el caso de que se disponga de una Lista de Equipo Mínimo (MEL), el operador no operará una aeronave si no es de acuerdo con lo establecido en la lista de equipo mínimo (MEL) y en los procedimientos asociados a la misma, recogidos en el anexo, a menos que la Agencia Estatal de Seguridad Aérea le conceda una exención según lo previsto en el artículo 9.
Estas exenciones en ningún caso permitirán una operación fuera de las restricciones establecida en la lista maestra de equipo mínimo (MMEL).»

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