La lista comunitaria de compañías aéreas prohibidas y su relación con los derechos de los pasajeros


También conocida como la “lista negra de compañías aéreas”, viene regulada en el Reglamento (CE) nº2111/2005 del Parlamento Europeo y del Consejo de 14 de diciembre de 2005, e incluye a todas aquellas que no cumplen los estándares de seguridad establecidos internacionalmente, y que, por tanto, se les ha prohibido, total  o parcialmente, la explotación de servicios aéreos dentro de la Unión Europea. Las prohibiciones no sólo alcanzan a compañías que han sido autorizadas por los Estados miembros para prestar servicios de transporte entre sus aeropuertos o para ejercer derechos de tráfico, sino a todas aquellas que, aunque no se les haya reconocido derecho alguno en la UE, si podrían operar sus aeronaves en régimen de arrendamiento. Los criterios para determinar si una compañía, o incluso todas las de un mismo país, deben ser objeto de prohibición, se basan en una serie de pruebas previstas en el Anexo del Reglamento con las que verificar las deficiencias de seguridad graves por parte de la compañía y su falta  competencia o voluntad para subsanarlas. Pero no solo se someten a examen las fallas de seguridad que afectan las compañías, sino también la incapacidad o la pasividad de los Estados en las que están registradas, y de sus autoridades internas encargadas de su supervisión, para corregir las negligencias en las que aquellas puedan incurrir. 

La lista debe actualizarse periódicamente para incluir a otras compañías nuevas, para excluir a las existentes o para modificar las condiciones de la prohibición que les afecta. Para mantenerla actualizada deben colaborar tanto la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA) como las autoridades de los Estados miembros, enviando a la Comisión Europea cuanta información sea necesaria para la actualización, cuya pertinencia se valorará, en cualquier caso, cada tres meses como mínimo. Una vez actualizada, se publica en el Diario Oficial de la Unión Europea. La última actualización se publicó hace unos días, en el DOUE nº 328 de 12 de diciembre de 2015, debiéndose facilitar su acceso público. Para ello, contratistas de servicios de transporte aéreo, aeropuertos, autoridades nacionales y EASA deben ponerla a disposición de los usuarios en sus páginas web, valgan como ejemplo AENA y AESA

El propósito de la lista, además del refuerzo de la seguridad aérea en la medida en que impide las operaciones de aerolíneas que no aplican los niveles internacionales mínimos de seguridad, está relacionado con el derecho que asiste al pasajero de conocer la identidad de la compañía operadora de su vuelo (art. 11), de modo que si el operador (transportista efectivo) que le es notificado por el contratista de servicios de transporte aéreo se encuentra en la lista negra, tenga la oportunidad de no tomar ese vuelo.  En este caso el usuario tiene derecho al reembolso o a un transporte alternativo “si existe una relación suficientemente estrecha con la Comunidad.” (Considerando 17)

¿Cuándo se considera que existe esa relación estrecha con la Comunidad? Hay que deducirlo del ámbito de aplicación de las disposiciones relativas a los derechos de los pasajeros en estos casos. El art. 10 del Reglamento dispone que se aplicarán cuando: a) el vuelo salga de un aeropuerto de la UE; o b) el vuelo salga de un aeropuerto de un tercer país con destino a un aeropuerto comunitario; o c) origen y destino se encuentren en un país tercero;  siempre que el vuelo (sea regular, no regular o esté incluido en un viaje combinado) forme parte de un contrato de transporte[1] que comience a ejecutarse en territorio comunitario. 

Además de lo anterior, para obtener el reembolso o el transporte alternativo se requiere: a) que no resulte de aplicación el Reglamento (CE) nº 261/2004 de 11 de febrero de 2004 sobre compensación y asistencia a los pasajeros aéreos en caso de denegación de embarque y cancelación o gran retraso de los vuelos;  b) que la compañía operadora (u otra que eventualmente pueda sustituirla) figure en la lista de compañías sujetas a prohibición para operar en la UE, de manera que esa prohibición haya conducido a la cancelación del vuelo, o hubiera conducido a su cancelación si el vuelo en cuestión hubiera tenido lugar en la UE; y c) que los pasajeros hayan optado por no tomar el vuelo cuando no se haya cancelado. Se entiende que si se cancela, resultaría de aplicación el Reglamento nº 261/2004 si concurren los presupuestos exigidos para ello.[2] Estas soluciones deberá proporcionarlas el contratista de los servicios de transporte aéreo, por el que debe entenderse, a los efectos de aplicación del Reglamento,  la compañía aérea que suscribe un contrato de transporte con el pasajero o, en caso de que el contrato incluya un viaje combinado, el  operador turístico. También se considera como tal al vendedor de billetes de transporte aéreo que media en un contrato de transporte con un pasajero, ya sea en el marco de un vuelo o un viaje combinado, con excepción de una compañía aérea o un operador turístico.

¿Cómo y cuándo se debe informar al pasajero? Conforme al art. 11:

  • En el momento de formalizar la reserva, sea cual sea el medio en que se haya efectuado.
  • De no conocerse la identidad del operador en ese momento, el contratista de servicios de transporte aéreo velará por que se facilite la identidad probable de quienes vayan a operar el vuelo o vuelos correspondientes, tratando de facilitar esta información definitiva lo antes posible tan pronto se haya establecido su identidad.
  • Si se produce un cambio de operador tras formalizar la reserva, el contratista de servicios de transporte aéreo deberá adoptar todas las medidas para informar a los pasajeros de ese cambio.
  • En cualquier caso, se informará a los pasajeros en el momento de la facturación, o el momento del embarque cuando no se requiera facturación para un vuelo de conexión.
  • La obligación de informar sobre la identidad del operador se mencionará en las condiciones generales del contrato.

[1] A los efectos del Reglamento, se entiende por contrato de transporte: un contrato de servicios de transporte aéreo, o que incluye dichos servicios, también cuando el transporte se compone de dos o más vuelos operados por la misma o por diversas compañías aéreas.
[2] A) Pasajeros que partan de un aeropuerto situado en un Estado miembro; B) Pasajeros que partan de un aeropuerto situado en un país tercero con destino a otro situado en la UE cuando el transportista sea comunitario.

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