La administración aeronáutica (y III): La Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA)

La EASA (European Aviation Safety Agency) aparece regulada en el Reglamento (CE) nº 216/2008 del Parlamento Europeo y del Consejo de 20 de febrero de 2008, sobre normas comunes en el ámbito de la aviación civil y por el que se crea la Agencia Europea de Seguridad Aérea.[1] Su misión principal es la de lograr y mantener un elevado y uniforme nivel de seguridad en la aviación civil europea. El reglamento se propone lograr los siguientes objetivos:
  • Garantizar un elevado  y uniforme nivel de protección medioambiental.
  • Facilitar la  libre circulación de personas, mercancías y servicios.
  • Fomentar la rentabilidad en los procesos de reglamentación y de certificación evitando duplicidades en los niveles nacional  y europeo.
  • Asistir a los Estados miembros en el cumplimiento de las disposiciones del Convenio de Chicago facilitando una base de interpretación común  y una aplicación uniforme de sus disposiciones, garantizando que éstas se tienen debidamente en cuenta en la aplicación de este reglamento  y en sus disposiciones de desarrollo.
  • Promover los puntos de vista comunitarios respecto a las normas referentes a la seguridad de la aviación civil en todo el mundo mediante la debida cooperación con terceros países y organizaciones internacionales.
  • Ofrecer igualdad de condiciones a todos los agentes del mercado interior de la aviación. 

Estos objetivos se han de lograr mediante:   
  • La preparación, adopción y aplicación uniforme de todos los actos necesarios.
  • El reconocimiento, sin requisitos adicionales, de los certificados, licencias, aprobaciones u otros documentos concedidos a productos, personal y organizaciones de conformidad con el presente reglamento y sus disposiciones de aplicación.
  • Creación de una Agencia Europea de Seguridad Aérea.
  • Aplicación uniforme de todos los actos necesarios por parte de las autoridades aeronáuticas nacionales y la EASA  en el ámbito de sus respectivas competencias.

Para la consecución de los objetivos marcados por el reglamento, la EASA tiene encomendadas las siguientes funciones:
  • Realizar cualquier tarea y emitir dictámenes sobre a) el diseño, producción, mantenimiento y operación de productos, componentes y equipos aeronáuticos, así como al personal y organizaciones que participan en el diseño, la producción y el mantenimiento de tales productos, componentes y equipos aeronáuticos, y b) sobre el personal y organizaciones que participan en la operación de aeronaves.
  • Llevar a cabo las inspecciones e investigaciones necesarias para ejecutar sus funciones.
  • Toma de decisiones, y desempeño, en nombre de los Estados miembros y dentro de sus competencias, de las funciones que les sean asignadas por los convenios internacionales, especialmente el Convenio de Chicago.
  • Asistencia técnica a la Comisión mediante la elaboración de dictámenes, medios aceptables de cumplimiento (AMC) y material de orientación (GM) para aplicación de las disposiciones de este reglamento y demás normas que lo complementen o desarrollen.
  • Adopta las correspondientes decisiones para la certificación de aeronavegabilidad y la certificación medioambiental, la certificación de pilotos, certificación de operadores aéreos, autorización de operadores de terceros países, inspecciones a los Estados miembros e investigaciones a empresas. 

En la elaboración de la documentación orientativa y especificaciones de certificación para su uso en los procesos de certificación, se reflejará el estado más reciente de la técnica y las mejores prácticas en la materia, y se actualizarán teniendo en cuenta  la experiencia acumulada en servicio por las aeronaves en todo el mundo, así como el progreso técnico y científico. 

Asimismo, la Agencia puede llevar a cabo inspecciones de normalización para supervisar la aplicación de lo dispuesto en el Reglamento y en sus disposiciones de desarrollo, tanto a los Estados miembros, para verificar que sus autoridades le dan cumplimiento, como a las empresas, todo ello teniendo siempre en cuenta los objetivos marcados por el presente reglamento. En caso de incumplimiento, la EASA puede solicitar a la Comisión la imposición de multas y multas coercitivas contra las personas o empresas, a las que la EASA haya certificado, que hayan infringido sus disposiciones intencionada o negligentemente. Estas multas serán disuasorias y proporcionales a la gravedad del caso y a la capacidad económica del titular del certificado sancionado teniendo en cuenta hasta que punto se ha visto comprometida la seguridad. El importe de las multas no superará el 4% de los ingresos o del volumen de negocios anual del titular del certificado. El importe de las multas coercitivas no superará el 2.5% de los ingresos o del volumen de negocios diario medio del titular del certificado.[2]

Las decisiones de la Comisión por las que se fijan las multas  pueden impugnarse ante el  TJUE, quien podrá revocar, reducir o aumentar la sanción impuesta. 

La Agencia, que está representada por el Director Ejecutivo, goza de personalidad jurídica y de la más amplia capacidad jurídica y de obrar que los Derechos de los Estados miembros reconozcan a las personas jurídicas. Podrá adquirir y enajenar bienes muebles e inmuebles y constituirse en parte en acciones legales. Tiene su sede en la cuidad alemana de Colonia, aunque podrá establecer sedes locales en los Estados miembros si estos otorgan su consentimiento.

El Reglamento ha previsto la constitución de una sala de recursos  para recurrir las decisiones de la Agencia sobre certificación de aeronavegabilidad, medio ambiente, pilotos, operadores aéreos, autorización de operadores de países terceros, gestión del tránsito aéreo, certificación de controladores aéreos e investigación de empresas. Es obligatorio recurrir ante la sala de recursos de la Agencia antes de acudir al TJUE. Los recursos interpuestos ante esta sala no tienen efecto suspensivo, si bien la Agencia puede suspender la ejecución del acto recurrido si considera que las circunstancias lo permiten. Están legitimadas para recurrir cualquier persona natural o jurídica afectada por una decisión de la Agencia, sea o no destinataria de la misma. El recurso debe interponerse en el plazo de doce meses desde la notificación a la persona interesada, y a falta de ésta, desde que tuvo conocimiento de la decisión. 

Contra los actos de la Agencia que surtan efectos  vinculantes con respecto a terceros cabe recurso de nulidad, y cuando se deriven daños  y perjuicios en el marco de sus actividades, recurso por omisión o por acciones ante el TJUE. También cabe interponer, ante este mismo Tribunal, recurso directo por los Estados miembros y las instituciones comunitarias.

Señalar que, como parte de la “Estrategia de aviación civil para Europa”[3] presentada por la Comisión en diciembre de 2015,  se espera una profunda revisión del Reglamento 216/2008[4] entre cuyos objetivos se encuentran: 1) eliminar los requisitos innecesarios y garantizar que la reglamentación es proporcional a los riesgos planteados; 2) una integración eficaz y supervisión efectiva de las nuevas tecnologías y la evolución del mercado; 3) un proceso cooperativo de administración de seguridad entre la Unión Europea y los Estados miembros para identificar y mitigar riesgos de manera conjunta; 4) colmar las lagunas del sistema regulador y garantizar la coherencia; 5) crear un sistema de puesta en común e intercambio de recursos entre los Estados miembros y la AESA.[5]




[1] La EASA fue creada por Reglamento (CE) Nº 1592/2002 del Parlamento Europeo y del Consejo de 15 de julio de 2002 sobre normas comunes en el ámbito de la aviación civil y por el que se crea una Agencia Europea de Seguridad Aérea, iniciando sus operaciones el 28 de septiembre de 2003.
[2] Véase Reglamento de Ejecución (UE) nº 646/2012 de la Comisión,  de 16 de julio de 2012 por el que se establecen las disposiciones de aplicación relativas a la imposición de multas y multas coercitivas en virtud del Reglamento (CE) n o 216/2008 del Parlamento Europeo y del Consejo.
[3] COM (2015) 598 final.
[4] COM (2015) 613 final.

[5] SWD (2015) 263 final. Parte ½.

Lo más visto esta semana

El Convenio de Montreal de 1999 para la unificación de ciertas reglas para el transporte aéreo internacional

Concepto y naturaleza jurídica del fletamento de aeronaves

La Convención de París de 1919 para la reglamentación de la navegación aérea

Los contratos de utilización de aeronaves. Consideraciones generales

Las servidumbres aeronáuticas: concepto y clases

El Convenio de Chicago de 7 de diciembre 1944 sobre Aviación Civil Internacional

Las normas y métodos recomendados internacionales de la OACI

Convenios bilaterales en materia de transporte aéreo: las libertades del aire

Actualización del Programa Nacional de Seguridad para la Aviación Civil (PNS)