La doctrina del ‘forum non conveniens’ y su aplicación a los accidentes aéreos

Corte Suprema de los Estados Unidos de América
Imagen: Wikipedia
Pese a ser una figura típica de los sistemas jurídicos de países que siguen la tradición del  commow law,  su aplicación puede tener efectos en la satisfacción de los intereses de nacionales de otros Estados cuando deciden formular sus pretensiones ante los tribunales estadounidenses. Y ello es así porque cuando de accidentes de aviación se trata,  y pese a que en el siniestro pueden verse afectados intereses de nacionales de varios Estados diferentes, casi siempre suele haber un elemento común, y es la nacionalidad estadounidense del fabricante de la aeronave y/o de alguno de sus componentes, lo que a priori, legitima a los afectados para solicitar la tutela judicial de sus intereses ante los órganos jurisdiccionales de los Estados Unidos.

La doctrina tiene su origen en el Derecho Marítimo escocés, aunque posteriormente fue adoptada por el derecho anglosajón. La justicia escocesa se declaraba competente para conocer de la cuestión de fondo por el hecho de que el demandante trabase embargo sobre un bien del demandado, invocando la doctrina ad fundadam jurisdictionem.  Esta facilidad para demandar, que por otro lado abría paso a la jurisdicción escocesa internacional, se comenzó a emplear de forma abusiva, por lo que los tribunales escoceses empezaron a denegar su intervención cuando el asunto no estaba seriamente conectado con el foro. Es así como nace la doctrina del forum non conveniens, o foro no conveniente, que consiste en el poder discrecional con que cuenta el tribunal para declinar su jurisdicción sobre la base de que el tribunal apropiado se encuentra fuera del país, o que el foro local es inapropiado.[1] No obstante, el carácter discrecional de la excepción no implica arbitrariedad a la hora de apreciarla. Para que sea admitida debe reunir los siguientes requisitos:

1º Existencia de un foro alternativo y adecuado.

A fin de no incurrir en denegación de justicia, el tribunal únicamente podrá estimar la excepción tras haber comprobado que, efectivamente, existe otro foro alternativo y más adecuado para conocer de la pretensión. Esta disponibilidad y adecuación del foro deben ser probadas por la parte demandada. Se considera que el foro es adecuado cuando los demandados pueden ser allí notificados, cuando es competente por razón de la materia y cuando el Derecho extranjero regula la cuestión litigiosa.[2]

 2º Valoración de los intereses públicos y privados.

Siguiendo a DIAZ RAFAEL[3], entre los intereses privados se van a tener el cuenta la residencia de las partes y de los testigos, la conveniencia del foro para las partes, el acceso a los medios de prueba, la existencia de medios para obligar a los testigos a comparecer al acto del juicio, el coste de la asistencia al juicio de los testigos y la ejecutividad de la sentencia. Entre los intereses  de índole pública, se valorará el interés local del pleito, las cargas que debe asumir el tribunal y el jurado y la congestión del tribunal que debería conocer.  Veamos algún ejemplo de la aplicación de esta doctrina a casos de accidentes aéreos.

En la Sentencia de la Audiencia Provincial de Barcelona (Sección 17ª), nº 230/2012 de 7 de mayo, (JUR\2012\259415) se enjuician los siguientes hechos:

El 1 de julio de 2002, a las 21 horas y 35 minutos, colisionaron en las proximidades de Lago  Constanza (Überlinguen, Alemania) un avión Tupolev TU-154M, explotado por BAL en un vuelo charter internacional con origen en Moscú y destino a Barcelona, y una aeronave Boeing B757-200, explotada por DHL, debido a un fallo en el sistema anticolisión TCAS.  En el Tupolev viajaban doce tripulantes y cincuenta y siete pasajeros, un total de sesenta y nueve personas de las  que  todas resultaron fallecidas.  Se interpuso demanda por parte de los familiares de los fallecidos que viajaban en esta aeronave contra HONEYWELL INTERNATIONAL INC., sociedad estadounidense domiciliada en New Jersey, y contra AVIATION COMMUNICATIONS AND SURVEILLANCE SYSTEMS, (ACSS) con domicilio igualmente en EE.UU, concretamente en el Estado de Arizona. Ambas en calidad de entidades responsables del diseño, fabricación, comercialización e instalación del TCAS II. 

Según las alegaciones de HONEYWELL, reproducidas en el fundamento de derecho  3º de la sentencia, el procedimiento fue originariamente tramitado en los Estados Unidos, al formularse la demanda frente al Tribunal de Distrito (Juzgado Federal) de New Jersey. Este tribunal, por resolución de 5 de octubre de 2005, se declaró incompetente para conocer de la litis estimando la excepción del forum non conveniens, al entender que no quedaba suficientemente clara la ley aplicable al caso, y que en todo caso existían otras jurisdicciones, como la alemana, la española o la rusa, especialmente interesadas en el mismo. Consideró que, en cualquier caso, no era la ley del Estado de New Jersey la aplicable al caso, señalando como foro más conveniente los tribunales españoles, y sus leyes las aplicables.  Y es que Honeywell mantuvo que en virtud del art. 10.9 del Código Civil español, es la ley alemana la que resulta aplicable al ser Alemania  el lugar en que se produjo el hecho, pero, al no haberse invocado y probado por las partes, corresponde supletoriamente la aplicación del Derecho español, tal como ha mantenido nuestro Tribunal Supremo en reiteradas ocasiones. (Sentencias de 23 de octubre de 1992, de 18 de febrero de 1993 y de 10 de marzo de 1993 entre otras.)

Parecidos fueron los argumentos esgrimidos por la codemandada ACSS para defender la pertinencia de la apreciación del forum non conveniens y evitar la aplicación de las leyes de Arizona , y valorados todos ellos, la Sala llegó a la conclusión de que resultaba pertinente la aplicación del Derecho estadounidense, concretamente las leyes de New Jersey respecto de Honeywell y las de Arizona para ACSS, y ello en virtud del Convenio de La Haya sobre ley aplicable a la responsabilidad por productos, de 2 de octubre de 1973, cuyo art. 6 estipula que “será aplicable el derecho interno del Estado donde se halle el establecimiento principal de la persona a quien se le imputa la responsabilidad”,  en este caso las dos compañías demandadas como responsables del diseño, fabricación, comercialización e instalación del sistema anticolisión TCAS II cuyo fallo fue la causa directa del siniestro.   Esta sentencia es, asimismo, un buen ejemplo de aplicación de Derecho extranjero por un tribunal español. 

Igualmente fue aplicada esta doctrina en el caso del accidente de Spanair[4]  y al accidente del vuelo 522 de la compañía aérea chipriota Helios Airways[5], por lo que las pretensiones originarias de los demandantes, formuladas ante tribunales estadounidenses, fueron desestimadas al declinar éstos su competencia para conocer de las mismas, entendiendo que existían foros más adecuados para ello una vez valoradas las circunstancias concurrentes en cada caso, como el territorio donde se produjo el accidente, la nacionalidad del operador, de la tripulación y de las víctimas, facilidad para acceder a los medios de prueba, autoridades nacionales encargadas de la investigación, la predisposición de las compañías demandadas para poner a disposición de las autoridades judiciales extranjeras los medios de prueba necesarios, la congestión de los órganos jurisdiccionales, o el interés local del asunto, razones todas ellas que nos advierten de la dificultad de que, en estos casos,  las acciones entabladas ante tribunales de los EEUU lleguen a prosperar.



[1] Véase HOOFT, E.R.: “Jurisdicción internacional: el forum non conveniens”.  MJD3015. 
[2] OTERO GARCÍA-CASTRILLÓN, C.: “Problemas de aplicación de las normas de competencia judicial internacional en el Derecho español y comunitario. Reflexiones en torno al forum non conveniens.” Revista de la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense. Núm. 94. 2000, pp. 99-128
[3] DÍAZ RAFAEL, G.: “Forum non conveniens. Los casos Spanair y Air France.” Revista Latino Americana de Derecho Aeronáutico. RLADA-XII-343.
[4] LLORENTE GÓMEZ DE SEGURA, C.: “Forum non conveniens. Revisited: el caso Spanair”.  Cuadernos de Derecho Transnacional (Octubre 2011), Vol. 3, nº 2, pp. 267-281. ISSN 1989-4557 – www.uc3m.es/cdt
[5] LLORENTE GÓMEZ DE SEGURA, C.: “Accidentes aéreos y doctrina del forum non conveniens en los Estados Unidos: un caso para reflexionar.” Legal Today. http://www.legaltoday.com/practica-juridica/civil/aeronautico/accidentes-aereos-y-doctrina-del-forum-non-conveniens-en-los-estados-unidos-un-caso-para-reflexionar

Lo más visto esta semana

El Convenio de Chicago de 7 de diciembre 1944 sobre Aviación Civil Internacional

La Convención de París de 1919 para la reglamentación de la navegación aérea

El Convenio de Montreal de 1999 para la unificación de ciertas reglas para el transporte aéreo internacional

Los contratos de utilización de aeronaves. Consideraciones generales

Concepto y naturaleza jurídica del fletamento de aeronaves

Las servidumbres aeronáuticas: concepto y clases

El contrato de arrendamiento de aeronaves (II): Clases

Nuevo Reglamento de Circulación Aérea Operativa

Las normas y métodos recomendados internacionales de la OACI